¿Dónde Están Las Emprendedoras
Si esta es una gran época para las entrepreneurs jóvenes, ¿por qué no las vemos más seguido
Por Gayle Sato Stodder
Encontramos jóvenes emprendedores por doquier: inteligentes, astutos, ricos y tan jóvenes que uno se pregunta si alguna vez volveremos a ver canas en la portada de una revista de negocios. Los multimillonarios parecen rejuvenecer más y más. No obstante, salvo contadas excepciones, no parece haber más mujeres entre ellos.
La mayoría de nosotros puede nombrar por lo menos media docena de hombres menores de 40 años que tienen varios millones en su haber. Pero el número de mujeres empresarias jóvenes del mismo calibre parece desproporcionadamente pequeño. En el caso de las mujeres empresarias, la analogía parece ser: Muy visto = Michael Dell. Poco desarrollada: Inserte su nombre aquí.
¡En Auge!
No es mala época para ser una mujer empresaria. En términos de cifras, las mujeres propietarias de negocios tienen más poder que nunca. La National Foundation for Women Business Owners en Maryland, informa que el número de negocios dirigidos por mujeres en Estados Unidos se ha más que duplicado en los últimos 12 años a 9.1 millones de empresas. Estas compañías representan 38 por ciento de la totalidad de negocios en Estados Unidos y tienen ventas anuales de US$3,600 billones.
Otro punto importante es la actitud de las empresarias jóvenes, quienes no se dejan opacar por el temor o la discriminación. Mientras que las mujeres de la generación anterior tuvieron que luchar contra las barreras tradicionales al éxito, la generación actual posfeminista difícilmente se identifica con esos obstáculos. De hecho, Brenda Do, de 29 años, fundadora de Rock Solid Products Inc., empresa productora de plásticos ubicada en Nevada, dice que ser estadounidense de origen asiático ayudó a que su empresa consiguiera financiamiento. "El banco nos dijo que deseaba apoyar a empresas que no estuvieran dirigidas por hombres blancos maduros", comenta Do.
Jennifer Hodges, de 30 años, fundadora y presidente de Hero Nutritional Products en California, y creadora de la vendidísima línea de complementos alimenticios para niños Yummi Bears, tampoco ve un obstáculo en ser mujer. "Demasiadas mujeres incursionan en un negocio con gran temor de competir con los hombres -comenta la presidente de esta empresa que espera ventas para 1999 de más de US$1 millón- pero yo crecí en una familia donde se me dijo que todo estaba a mi alcance. Para mí, ser mujer nunca ha sido una desventaja."
Estas mujeres no desean ser consideradas como mujeres exitosas sino como personas exitosas, afirma la psicóloga Sylvia Rimm, cuyo libro See Jane Win relata las experiencias y actitudes de mil mujeres exitosas. "Ya no se consideran pioneras (por incursionar en campos no tradicionales como el de dirigir un negocio), aunque sí lo sean. Se concentran en alcanzar sus metas, no en tratar de cambiar el mundo."
¿Es eso un logro? ¡Evidentemente! En comparación con esos terribles días de antaño, cuando ni la mujer empresaria más importante podía conseguir un préstamo bancario sin que su esposo fuera cosignatario, lograr hacerse cargo de un negocio sin convertirse en emblema de la causa feminista es un logro impresionante.
La Brecha Tecnológica
¿Esto quiere decir que el campo de juego es parejo? No exactamente. En realidad, hombres y mujeres no siempre juegan el mismo juego. Aliza Sherman, quien a sus 31 años inició el sitio Web femenino Cybergrrl Inc. (http://www.cybergrrl.com ) en la ciudad de Nueva York en 1995, considera que la tecnología es una frontera entre los sexos.
Describimos nuestro sitio como "comunidad, contenido y recursos para la mujer que desea transformar su vida mediante la tecnología", y esto es importante porque las mujeres no destacan tanto en el ramo tecnológico como los hombres. No obstante, el campo de la tecnología, principalmente Internet, es precisamente donde las jóvenes empresarias están haciéndola en grande.
Rimm considera que el déficit tecnológico es un gran desafío, cuyas raíces se encuentran en la cultura. "Se remontan a las habilidades matemáticas fundamentales, ya que, desde siempre, las niñas en nuestra sociedad no se consideran buenas en matemáticas o ciencias." No obstante, esas áreas son la base de muchos de los rubros empresariales más lucrativos, trátese de la alta tecnología, la biotecnología o los negocios a secas. Rimm afirma que "sin habilidades matemáticas fundamentales, resulta muy difícil operar en el cada vez más competido mundo de los negocios".
Por supuesto, las mujeres empresarias -muchas de ellas- superan el "pero" de las matemáticas todos los días. Algunas ni siquiera notan el esfuerzo. Cabe la posibilidad de que muchas más pudieran ser genios empresariales y tecnológicos sin siquiera saberlo. El resultado: no existen tantas como pudiera haber. Sherman afirma: "Siempre busco otras mujeres empresarias de mi edad, pero no hay tantas a mi nivel. Conozco muchas que trabajan solas en su hogar, y otras que dirigen empresas mucho más grandes que la mía. Pero la mujer empresaria como yo es, por alguna razón, muy difícil de encontrar."
(Texto publicado en http://entrepreneurenespanol.com/pagina.hts?N=9633)



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